¡No os lo perdonaré jamás, Lunnis, jamás!

lunnis de leyenda

¿Hay que inventarse la Historia para que sea divertida?

Hace poco nos preguntábamos junto con nuestros compañeros de Lure Arqueología si era posible encontrar un juguete verdaderamente arqueológico y didáctico que pedir a los Reyes Magos y nos sucedía todo esto.

Ahora, tras el lanzamiento desde el canal de televisión Clan del espacio Lunnis de Leyenda y su poco rigor histórico, nos preguntamos si es posible hacer divulgación para niños sin inventarse nada.

Rondaban las seis de la tarde, y en el espacio multiusos en que se ha convertido el salón de mi casa, el tecleo en el portátil se mezcla con el ruido de fondo de la Patrulla Canina, cuando de pronto, el episodio da paso a un nuevo espacio de Clan y la temática del asunto hace que vuelva mi cabeza y me encuentre a Hércules enfrentándose a Gerión….y entonces me da el colapso.

Desde Radio Televisión Española se han decidido a lanzar un espacio llamado “Lunnis de Leyenda”, en el que transmitir valores a los niños a través de episodios históricos y mitos clásicos, pero, ¿qué pasa si las historias molonas y los valores no cuadran demasiado? ¡¡¡Que nos lo inventamos!!! Total, si es para los niños…

El mito de Gerión parece haber sido elegido en esta ocasión para ejemplificar que más vale maña que fuerza, y que el cerebro llega más lejos que los bíceps. Loable objetivo, y por ello poco importa que Hércules según la mitología griega robase el ganado de Gerión, matase a su pastor y a su perro guardián, y posteriormente se enfrentase y matase también a Gerión, lanzándole una flecha que atravesó sus tres corazones, porque en lugar de hacer todo eso, según los Lunnis Hércules se dedicó a saltar muy fuerte y abrir así la tierra para que Gerión quedase a un lado y él a otro….¿algún parecido con el mito? Bah, pero si ha quedado redondo.

Seguramente sería más sencillo encontrar historias que transmitan valores y luego adaptarlas al público infantil, pero…, ¿quién podía resistirse a crear un clip de dibujos animados con la potente imagen de un gigante triple, con tres cabezas y tres cuerpos unidos por el torso, que….espera, ¡que eso tampoco lo han puesto bien!

Fig 1. Polifemo suplantando a Gerión, y una representación clásica de Gerión con su cuerpo triple enfrentándose a Hércules.
Fig 1. Polifemo suplantando a Gerión, y una representación clásica de Gerión con su cuerpo triple enfrentándose a Hércules.

Para los Lunnis, Gerión era un gemelo de Polifemo, con un solo ojo y muy mala leche. Aún no hemos conseguido encontrar más similitudes con el décimo trabajo de Hércules fuera de los nombres de los protagonistas, aunque os mantendremos informados.

Tras ver horrorizada la fascinación que la cancioncilla pegadiza genera en mi hija de 5 años me digo, bueno, al fin y al cabo es una leyenda, no seamos tan puristas, los cuentos son adaptables y bla bla bla…mientras trago mucha bilis y pienso una vez más que todo esto está de más y la Historia se puede contar bien y que resulte atractiva para grandes y pequeños. Hasta que el siguiente capítulo de Lunnis de Leyenda me cortocircuita del todo.

De los creadores de “El mito es mío y lo pisoteo como quiero” llega ahora la apasionante historia de Escipión y Aníbal, dos generales enfrentados a muerte que deciden dejar sus rencillas a un lado porque es mejor avanzar juntos que pelearse y….¿¿¿PERO QUÉ *@!!!# ESTOY OYENDO???

Después de cruzarse media Europa con sus tropas y sus elefantes, atravesar los Alpes para pillar a los romanos por sorpresa y presentar batalla a las puertas de su casa como quien dice, Escipión manda tocar unas trompetas, asusta a los bichos, y Aníbal se da cuenta de que es mejor hacer las paces. Mientras mis retinas se recuperan de la imagen de Aníbal con tupé y patillas chocando nudillos con Escipión en un increíble “pelillos a la mar”, escucho un estribillo que me deja toda loca: “juntos, cruzaremos tierra y cielo juntos, como Aníbal sin mirar atráaaas, sin pensar que siempre ganaráaaaaaas, respetando a tu rivaaaaaal”.

Fig. 2. ¡Chócala, coleguita!
Fig. 2. ¡Chócala, coleguita!

Buffffff, ¿por dónde empezar? Por ejemplo, si querían contar una historia con final feliz que enseñe a los niños respeto y deportividad, ¿por qué eligen el mayor enfrentamiento entre dos potencias del mundo antiguo, que llevó a múltiples enfrentamientos y cruentas batallas, y que finaliza con el sometimiento de Cartago por parte de Roma y la destrucción de la ciudad hasta sus cimientos? No sé, por decir algo…

Fig. 3. Pues la guerra no era tan bonita. Autor Igor Dzis.
Fig. 3. Pues la guerra no era tan bonita. Autor Igor Dzis.

Debe ser que algún productor pensó que los elefantes iban a quedar genial en el vídeo, una cosa llevó a la otra, y al final se lió parda. Pero total, si lo importante es entretener, contar algo divertido, y que los niños a la vez aprendan algo, lo que sea, para qué van a aprender historia si podemos “educar en valores” (no nos vamos a meter en qué tipo de valores se fomentan), y encima con unos vídeos chulísimos, ¿no?

Parece mentira que hace ya décadas las geniales aventuras gráficas de Goscinny y Uderzo demostraran que los 12 trabajos de Hércules son por sí mismos entretenidos como para que los niños se enganchen a la mitología griega, aunque se usen anacronismos que den “un puntito” a la Historia, pero sin tener que rehacer los mitos.

¿Es que no hay nada que contar de Roma aparte de sus campañas militares? ¿Sobre todo si queremos fomentar la amistad y el respeto? Mientras estas ideas dan vueltas en mi cabeza, espero con fascinado horror, cual secuestrado con síndrome de Estocolmo, qué perpetrarán los Lunnis la próxima vez…

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